miércoles, 7 de mayo de 2008

Portada de "Teoría del Caos. Parte I", el penúltimo episodio de "TDLC"

¿Cuándo sale? No lo sé ni yo, para que vean lo bien que marcha todo. El caso es que, aunque en un principio anunciamos que los dos últimos episodios saldrían el mismo día, el ritmo de trabajo acaba siendo atroz, por lo que es completamente inconcebible hacer realidad esta idea sin tirarme semanas y semanas dibujando. De este modo, "Teoría del Caos" vuelve a quedar dividida en dos partes, y si me cunde y puedo avanzar un poco antes de irme -¿se juega un Madrid-Barça y creen que me voy a quedar en casita?-, puede que incluso esté listo para el viernes. Puede, que tampoco es seguro.
Mientras tanto, aquí dejo más alpiste con la portada oficial y mega-exclusiva del nuevo episodio, que da muy poco de sí, pero es lo más que podía poner si quería estirar el chicle del hermano Luis en la serie. Ya les dejé un avance terriblemente destripador, por lo que es ridículo volver a repasar parte de lo que nos ofrecerá la segunda entrega de la 'season finale'. Por tanto, cambiemos a otros asuntos.
Hace unos días que empecé a ver Héroes y, siendo honestos, la propuesta tiene su miga. El problema principal -y, a mi gusto, lo que lastra el resultado final- es que el conjunto de personajes es la cosa más irregular del mundo. Hay algunos soberanamente bien perfilados, como Mohinder o Peter, y otros elaborados como inteligentísimo contrapunto a la supuesta seriedad de la propuesta, como es el caso del monumental Hiro Nakamura, propietario de mi nueva imagen y mensaje de Messenger, "Save the cheerleader, save the world" (traducido, "Salva a la animadora, salva el mundo"). Dicha animadora, Claire, también es un carácter incontestable a la hora de valorar en líneas generales la serie. Además de que la actriz, Hayden Pannatyere, está como un queso, su personaje se ha convertido por méritos propios en la nueva musa 'geek' por excelencia, ya veremos si al nivel de Buffy o Veronica Mars. Sin embargo, hay otros que son un auténtico coñazo, como es el caso de Nikki, cuya historia es un tostón impresionante. No solo Rebecca Romijn-Stamos -aparentemente, la más veterana del elenco- tiene una forma de interpretar tan plomiza y previsible que aburre a las ovejas, sino que además se ve a todas luces que su personaje ha sido elaborado exclusivamente para rellenar. Ignoro si tendrá importancia alguna en episodios venideros, pero no creo que la madre coraje de turno fuese realmente imprescindible para la serie. Veremos qué nos depara el resto de capítulos. En unas semanas me habré puesto al día y podré, perfectamente, ver la segunda temporada que tan malas críticas ha generado. ¡Hasta entonces!
Antes de cerrar, y para averiguar definitivamente si Ana María ha entrado en el blog -dado que la táctica de Hitler no funcionó-, vamos a usar un truco a la desesperada: Carrillo es un EMPOLLÓN. Ya está, a ver qué pasa.

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