No tengo absolutamente nada de lo que hablar, pero la bitácora empieza a apolillarse y hay que recurrir a chorradas para darle un poco de vida a esto.
¿Hablamos de las Ferias? No hay mucho que contar. "Salir, beber, el rollo de siempre, meterme mil rayas, hablar con la gente, llegar a la cama, y joder...". ¡Si es que el gran Iniesta ya lo dijo todo! Vi borracho a medio universo, también vi a Medina Azahara, a las sorprendentemente poco creciditas amigas de mi hermana -y pensar que, de pequeño, me iba al colegio con ellas todas las mañanas y me sacaban seis cabezas...-, y creo que también vi doble, especialmente el viernes, día en que, si mal no recuerdo, regresé flotando a mi casa. Nada relevante, otras Ferias más con mucho alcohol y poca emoción. Que el hecho de haberme comprado unas gafas de sol y un colgante de Led Zeppelin sea lo más reseñable, junto al concierto del sábado noche, dice mucho de lo bien que ha estado todo. Definitivamente, me remito a mis propias palabras: "Putas Ferias. Lo único bueno son los fuegos artificiales".
Tampoco me apetece hablar de Lost. El capítulo del jueves, como inicio de la 'season finale', no estuvo nada mal. Vuelve el espíritu que tanto me gusta de "aquí-va-a-pasar-algo-gordo-y-hemos-de-estar-preparados", pero, como pasa siempre, da la sensación de que lo más positivo de la última tanda de episodios está viéndose desterrada para el final. El flash-forward de los seis de Oceanic, bien, aunque muy obvio, con el consabido mal rollo post-llegada (el cabreo de Sun, los números en el cuenta-kilómetros del Camaro de Hurley...) y un cinismo bastante previsible. En cuanto a lo acontecido en la isla, lo más destacable es el auge de Daniel Faraday como líder del rescate -preveo nuevo personaje estrella para la quinta temporada- y la aparición sorpresa de Alpert en medio de la selva. La historia de Ben y Locke continúa en su línea -cada vez tengo más claro que Ben puede hacerlo TODO-, con un final excelente que puede dar paso a, esperemos, unos dos capítulos finales a la altura del inigualable desenlace de la tercera temporada.
Por otro lado, hoy ha tenido lugar el regreso por todo lo alto a ese antro llamado colegio, y realmente en las dos primeras horas no se ha podido hacer mucho más que dormir y dormir. Por suerte, el recreo me ha despejado un poco, y desde aquí anunció que Goblins busca nuevo nombre. Iván va pasando por ahí una hoja con sugerencias, pero, como ex-bajista, no puedo hacer otra cosa sino solidarizarme con ellos: adelante, dejen sus comentarios con la propuesta que consideren acertada. A mí me sigue encantando Pastilla-La Mancha...
Por cierto, Extremoduro ha vuelto a los escenarios y el público está respondiendo muy bien. Demasiado bien, diría yo... Se confirman mis sospechas de que el nuevo disco será una obra maestra, a tenor del tema exclusivo filtrado en Santander, pese a la horrorosa acústica. Recuerden, el 7 de Junio en Getafe. Ahora o nunca.
Para completar, solo un aviso: faltan tres días para el estreno de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal. ¿No es para emocionarse? ¡¿No es para follarse a una cabra?!


No hay comentarios:
Publicar un comentario